Sensibilidad masculina obliga

COMENTARIOS

Pepe y Alex
Nos encantó a los dos la experiencia de posar para Fred. Fue muy relajante y nos sentimos muy cómodos en todo momento. El ambiente es insuperable y la sensación de ser el objeto de interés para un artista es increíble, aunque más aún lo es ver el resultado, y como es capaz de captar la ternura o los sentimientos en cada pose más allá del parecido. Es una experiencia fantástica, y no demasiado dura ya que las poses no eran muy largas, y no te daba tiempo a estar incómodo. Muy recomendable. Pepe y Alex
Ines
- A veces, durante el embarazo, entras en una espiral de búsqueda de información, de pruebas médicas, de compras y preparativos que, de repente, te topas con los 8 meses, a punto de parir y te dices ¿ya, tan pronto? Nos metemos en esa espiral que nos olvidamos de disfrutarnos un poquito y conectar con lo que se esta creando dentro de nuestro ser Si quieres vivir un instante de conexión con tu hijo/a, experimentar un momento íntimo, único, de amar tu cuerpo con sus nuevas formas como fuente de vida y llevarte un recuerdo inolvidable e inborrable para toda la vida ... Dejate plasmar por Fred, el crea ese momento y te lo da como regalo reflejando esa etapa tan hermosa que es el embarazo en sus pinturas. Recomendado sin duda alguna-
Agnès BERNARD-RAGUIDEAU
Bravo!! les masses de couleur apportent de la force et en même temps de la douceur à tes dessins ce qui les rendent particulièrement vivants! Très beau, continue de nous surprendre ! Amitiés Agnès
Pilar
La ceremonia más terapéutica de mi vida. Encontré a Frédéric, por arte de magia, en un recital de poesía de Baudelaire, luego supe que además de actor, era pintor y que trabajaba el arte del desnudo. Pensé que en este momento vital, en el que mi ser me pedía a gritos un reencuentro con mi cuerpo, sería una estupenda terapia que él me retratase. Me movía entre el pudor, paralizante, y la curiosidad, intrépida. ¿Cómo sería mi imagen ante la mirada de otro? No de cualquier otro, sino de alguien con la habilidad de captar la presencia y considerarla un arte. Seguro que no me hubiese expuesto si no hubiera percibido esa sensibilidad en sus obras. Quedé con él en su estudio, y nada más llegar sentí el calor de la acogida del otro y la mirada curiosa del artista buscando su obra entre la imagen y los afectos que proyectan los pliegues de mi cuerpo. Con un ambiente de respeto absoluto, desde la distancia y la cercanía, sus ojos vieron en mí los sentimientos que fluyeron a lo largo de la sesión, más allá del cuerpo, que está perfectamente delimitado, presente y definido en sus obras, de ahí su hermosura; sus manos ejecutaron a la perfección esas emociones. Su labor me ha ayudado a reconciliarme con mi cuerpo, a quererlo, a sacudir miedos y a llenarme de compasión hacia mí misma. He experimentado que es el lugar donde se alojan mis emociones y mi vida entera: memoria, luchas, éxitos, fracasos, mi experiencia vital está ligada a ese templo, como el cuerpo de cualquiera. Su arte hace visible la emoción de las expresiones en su trazo. Como resultado de la sesión además de la maravillosa obra, resultado de su trabajo, me llevo una de las mayores experiencias de mi vida: la sensación de haber participado en una sesión de conexión conmigo misma. Un matrimonio entre mi cuerpo y mis emociones. El oficiante de la ceremonia ha sido Frédéric Armspach a través de sus pinceles. Tendré, y tendrá mi familia, para siempre, plasmado y presente en un cuadro, lo que soy y lo que siento, gracias a su pincel: maestro, sensible y preciso. El mejor regalo que me he hecho. Gracias de corazón Frédéric. Disfrutarán, si se atreven, es liberador y sanador a partes iguales.
Eva
Hay esas cosas que a una le gustaría hacer alguna vez en la vida, como montar en globo, comer algo exótico o encontrarte con alguien de tu pueblo en un viaje en la otra punta del mundo. Yo que sé, cada uno tiene las suyas. Yo quería que alguna vez me dibujaran, algo no demasiado formal y si artístico, realista como para reconocerme en la pintura (por el gesto, o la esencia, o algún detalle), pero no tan tan realista como son esos que parecen fotos. Algo más artístico. Cuando vi mi pintura, sentí que todo esto se cumplía con creces. Y además todos esos colores con tanta vida... También me gustaría contar que fue un valor añadido a la experiencia el posar para Frederick. Es una persona muy agradable y simpática, y tiene un don especial para crear un espacio cómodo a las personas. Dejarse pintar desnudo es romper algunas vergüenzas, pero él lo sabe convertir en algo muy natural, así que al final te olvidas de eso y te relajas en posar, mientras él se concentra mucho en mirar ese juego de luces y colores que ve en ti. Gracias Frederick, gracias por dejarme ver esa luz bonita en mi, ha sido un regalo. Y vaya, que me encanta el resultado!!!

 

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